CARTA 01. | PERDIDA EN LA SELVA

Había flores que no conocía.

Pájaros que nunca había escuchado.

Caminos sin señales.

Y aún así,

por alguna razón,

sentía que estaba exactamente

donde tenía que estar.

CARTA 02. | ESCONDIDA ENTRE LAS DUNAS

El viento borraba mis huellas.

tan rápido como aparecían.

Nada permanecía demasiado tiempo allí.

Ni las marcas en la arena.

Ni los pensamientos.

Ni las prisas.

Y por primera vez en mucho tiempo,

sentí que no tenía que llegar a ninguna parte.

Solo caminar.

Solo estar.

CARTA 03. | EN ALGÚN LUGAR DE COCORA

Me perdí.

O al menos eso creí.

Seguí un camino.

Luego otro.

Y después ninguno.

Pero hay lugares que no necesitan mapa.

Solo tiempo.

Y ganas de mirar alrededor.

CARTA 04. | DESDE SAMANÁ

El mar estaba tan quieto

que parecía dormido.

Nadie miraba el reloj.

Nadie tenía prisa.

Quizá por eso

algunos lugares se quedan contigo

mucho después de marcharte.